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sábado, 17 de diciembre de 2016

SUBIR, BAJAR

Amanece en Miranda. El cansancio empieza a hacer mella en mi cuerpo, pero sobretodo en mi mente. A punto de comenzar la tercera sesión en los estudios ACME y disfrutando del primer café de la mañana en El Patio de Santa Ana, nuestro cuartel general en los ratos de descanso.

Ayer fue un día intenso y productivo, y no por ese orden. Dedicamos la tarde a dejar algunas canciones casi vistas para sentencia. Construimos y grabamos las guitarras de “Fue bonito mientras dudó” para completarlas con las teclas de Álex. Lista para cantar. Hemos conseguido plasmar la idea que llevaba en mi cabeza, una especie de balada con aire soul, de esas que sonaban en las fiestas universitarias de los 60. Muy contento.

“En mis zapatos” fue la siguiente en salir a la pista. Ya estaba muy avanzada, pero había que completar guitarras. Volví a lanzarme a la aventura de grabar el riff solista y estoy muy contento del resultado. Está siendo una experiencia muy grata encargarme de algunas de las guitarras eléctricas del disco. Siempre que abrimos este tema nos viene a la mente un grupo, Pink Floyd. Veremos qué os parece. Sin duda es una de mis favoritas del disco.


La última en salir a bailar, para completar la jornada, fue “Boomerang” o, como me gustaría titularla, “Siempre habrá alguien que querrá verte caer”, uno de los temas con aire country del disco. Miguel Herrero se sacó de la manga una guitarra que nos dejó totalmente locos. No hay palabras para definir el resultado, tendréis que oírlo.

Después tocaba celebrar un poco lo productivo de la jornada entre alguna cerveza y, como no, conversaciones de música. Por si no tuviéramos bastante. Esta grabación está siendo una escuela en muchos sentidos. Estamos aprendiendo y disfrutando mucho junto a Miguel.

En apenas media hora arrancamos para seguir con teclas y guitarras. Mañana toca regresar a Madrid para recapitular y seguir avanzando tras el parón navideño.

Mientras tanto, en alta mar, el “Respira” continúa, perezoso, su travesía. Quedan 8 días y veo lejos el objetivo. No queda más que seguir confiando y trabajando. Es momento de estar centrado en el estudio.

Mañana será otro día.

Feliz fin de semana.

Joel Reyes

jueves, 1 de diciembre de 2016

DESPEJANDO DUDAS

Faltan aún 24 días para el final de la campaña, seguimos avanzando y cada vez sois más los que habéis decidido acompañarme en este viaje. Me siento feliz y agradecido. Me da igual repetirme una y otra vez. Gracias por tanto cariño y por dar sentido a mis pasos.

Como algunos sabéis, desde el momento en que anuncié esta campaña, “Respira” ha sido el título provisional del disco que tenemos entre manos. Tenía dudas de si debía ser ese el título del mismo. La alternativa era “Los desperfectos”. ¿Por qué? Voy a intentar explicarme.

“Los desperfectos” es una de las primeras canciones que escribí para este disco. Llegó en un momento en el que me sentía agotado y con dudas de sobre hacia dónde caminar. Me planteaba si tenía sentido volver a embarcarme en un nuevo disco. “El fuego amigo” fue un gran trabajo que, sin embargo, no tuvo la visibilidad y la repercusión que creo se merecía. La razones son complejas y seguramente múltiples.

Tras un disco hay muchísimo trabajo, mucho más del que en general se presupone. Muchas personas implicadas, muchas horas de esfuerzo, de probar, de buscar, de perderse y encontrarse, y me planteaba si tenía ganas y fuerzas para volver a enrolarme en otro viaje, con todo lo que ello suponía. Si a eso sumamos el hecho de tener que volver a recurrir al crowdfunding para poder hacer un disco en condiciones, tenemos la combinación perfecta para entender mis dudas.

Pero al final la cabra tira al monte, aceptas que es lo que haces y es lo que eres. Que lo necesitas para vivir, o para sentirte vivo, como canto en una de las canciones de este disco. No sé bajarme de esta noria. Habrá quien lo entienda y otros muchos que no lo compartan, seguramente ambas opiniones son acertadas, pero solo tenemos una vida y tenemos la obligación de luchar por vivirla lo más acorde a lo que somos.

En general, muchas de las canciones de este disco han nacido de esos “desperfectos” que el camino ha ido dejando en mi, de las heridas de estos últimos dos años, de los pasos en falso, los desencuentros, las caídas. Es cuando más necesito escribir. Cuando me siento feliz me dedico a vivir, no necesito plasmarlo en forma de canción. De ahí que me planteara que “Los desperfectos” fuera el título de este trabajo. Una declaración de principios en toda regla.


Pero “Respira” marcó un punto de inflexión en la composición de este disco. Recuerdo perfectamente el momento en que nació la idea que me llevaría a escribir la canción. Fue de madrugada, estaba muy agobiado, enclaustrado en mi propia cabeza, implosionando, y “Respira” fue mi forma de salir de ahí. Parar, darme una tregua y respirar. Me ayudó, y lo mejor es que no sólo me ayudó a mi, también lo ha hecho con otras personas, pero esa es otra historia.

Las dudas se han disipado. “Respira” será el título de este trabajo. Porque sí. Porque muchas han sido las señales. Tal vez sea un disco marcado por esos desperfectos que el camino ha ido dejándome, pero, aunque ese subtítulo subyacerá siempre tras este trabajo, “Respira” es la conclusión, la luz al final del túnel, la puerta por la que escapar y seguir caminando. Y, aunque muchas de mis canciones nazcan del caos y el dolor, son mi terapia para soltar lastre y caminar hacia un lugar mejor, aprender de los errores, coger aire y continuar camino. Vuestra confianza es la mejor prueba de que mi decisión ha sido acertada.

Lo mejor está por venir, lo sé.

Cuando la vida te duela, tan solo RESPIRA.

Tripulación, continuamos travesía.


Joel Reyes

miércoles, 16 de noviembre de 2016

DISFRUTAR DE LA TRAVESÍA

Aún no han pasado 24 horas desde que comenzara la campaña. Ya son 17 los grumetes que han querido subirse a este barco. 17 los que ya están a bordo, pero son muchas más las personas que están poniendo su granito de arena compartiendo y haciendo volar mis intenciones, escribiendo palabras bonitas de apoyo y dedicándome un poquito de su tiempo. Ese tiempo también es oro para mi.

Sé que esta no será una travesía fácil, pero también sé que si así fuera, carecería de emoción y hasta de sentido. Como Bunbury dice en unas de sus canciones: “ningún mar en calma hizo experto marinero”. Necesitamos de vaivenes y tormentas para estar alerta, para sentirnos vivos, que no estar vivos.


Mañana parto junto a Álex Larraga rumbo a Asturias para empezar la grabación del disco, y ese es un acicate que necesito en este momento. Como dije, sería muy bonito dedicarse solo a la parte más satisfactoria de mi oficio, y este trabajo en redes es necesario para todo lo demás, pero mañana empezará la parte que más deseo.

Empezaremos a armar las canciones, a construir los cimientos, a sentar sus bases y decidir el vestido que llevarán. Ese proceso es muy emocionante. Tocará tener un ojo en el estudio y otro en las redes, pero os prometo que podré con todo. Citando esta vez a mi madre y al refranero español: “Sarna con gusto, no pica”.

Estoy deseando llegar al estudio y empezar a mostraos parte del proceso. Para un músico, llegar a un lugar como los estudios ACME es poco menos que para un niño ir al “Toys are us” y pronto entenderéis porqué. Si a eso añadimos el entorno, la montaña, el verde, las vacas y el aire puro… ¿qué más se puede pedir?.

Vamos a seguir remando, a buen ritmo, sin obsesiones, parando a descansar y a admirar las vistas, pero, sobretodo, a disfrutar de la travesía.

Que tengáis un día bien bonito y gracias, SIEMPRE.


Joel Reyes

jueves, 17 de septiembre de 2015

TRENDING TOPIC

Vivimos en la era de la anécdota, la fotografía impactante, la noticia “trending topic”. Nos revolvemos y movilizamos a la voz de un click. Los medios de información se alimentan del morbo y dan prioridad a las noticias más comentadas por encima de las más importantes. Son los nuevos tiempos. Las noticias virales son mucho más rentables que las más trascendentales.

Una cruel zancadilla puede convertirnos en héroes y cambiar el curso de nuestros días. Una foto en la orilla de una playa nos convierte en símbolos. Cada día hay miles de noticias que nos remueven, sin embargo tan solo unas pocas trascienden a golpe de “Me gusta” o de “Compartir”.

Esto hace que muchos aprovechen para desvirtuar los mensajes que subyacen bajo el sensacionalismo.

Con la polémica, repetida año tras año, espero que por poco tiempo, del Toro de la Vega, hay quien aprovecha para decir que hay que defender más a las personas y no tanto a los animales. Creo, personalmente, que quien defiende la abolición de dicha “tradición” también defiende a las personas, defiende la evolución, la lógica, la racionalidad, el futuro de los niños de ese lugar, defiende una forma de ver la vida más respetuosa con su entorno, defiende un cambio de perspectiva, de horizonte. Quien se remueve al ver la foto de Aylan no lo hace solo por ese niño. Ese niño representa la crueldad de los conflictos, la soledad de las personas que tienen que huir de su país por razones totalmente ajenas a sus vidas, un país, que no hace tanto, fuimos nosotros.

Ante eso, llueven las opiniones de que en este país hay gente en condiciones calamitosas que no reciben tanta atención de los medios o ayuda del gobierno: CIERTO. Pero no podemos caer en ese reduccionismo.

No debemos hacer oídos sordos a lo que ocurre. Ni aquí ni fuera. Aquí la gente se moviliza por los desahucios, por personas con nombre y apellidos en situaciones límite. Se moviliza por el maltrato de género, por el paro, por la desigualdad, por los derechos de los menos favorecidos. El problema tal vez sea que está todo tan jodido que no damos abasto a tanta injusticia.


Cada cual tiene una boca y, por lo tanto, una opinión, también un culo y, por lo tanto, su propia mierda (perdón por lo escatológico). Cada cual puede indignarse o no por lo que quiera o simplemente mirarse el ombligo y seguir con el “ande yo caliente…” como eslogan. Es una opción, aunque, cómo he tratado de decir, todos estamos expuestos a ser esa anécdota compartida en Facebook, esa foto, ese “trending topic” que arrasa en las redes, ese símbolo o ese impacto.

Hay mucha gente que cuando le recriminas que tiren un papel al suelo, en la ciudad, el bosque o la playa, argumentan eso de “pero si está todo lleno de mierda”. Pues eso. Un papel menos, un muerto menos, un desahucio menos, un parado menos… cualquier cambio, por pequeño que sea, puede ser el principio de un cambio mayor.

Termino con una cita de Einstein que ya he utilizado en otras ocasiones:

“Loco es el que intenta obtener resultados diferentes haciendo lo mismo”


Joel Reyes

lunes, 24 de agosto de 2015

NOS ENGAÑAN

Si, caer en la conspiranoia en los tiempos que corren es bastante sencillo, lo reconozco y acepto, pero negar que nos engañan y que hacen con nosotros lo que quieren o prácticamente, es estar completamente ciego o no querer ver lo obvio. Que los medios de comunicación nos manipulan es algo que está ahí, a la vista de todos. Solo es necesario leer cualquier noticia en varios medios de comunicación y averiguar cual es la tendencia y los intereses políticos del medio en cuestión.

Por no hablar de la deshumanización que el mal uso de ciertas tecnologías está provocando en todos nosotros, pero ese es otro tema.

Que son los poderes fácticos y económicos los que dictan nuestros preceptos diarios es otra obviedad. Que la publicidad nos dice lo que tenemos que comprar para ser más “tal o cual cosa” está también ahí, en nuestras cajas tontas a diario.

¿Recordáis cuando, hace ya una buena pila de años, se recomendaba una tendencia natural hacia la energía solar y autoabastecimiento en pos de una forma más limpia de energía? Pues bien, las leyes de nuestro últimos gobiernos han ido “capando” esa tendencia hasta dificultar tremendamente el autoabastecimiento energético a través de placas solares. ¿A alguien le extraña cuando la mayoría de nuestros mandatarios y ministros acaban siendo consejeros de las empresas eléctricas que manejan el cotarro?, ¿hay que explicarlo más?.


Lo mismo ocurre con los pesticidas de uso agrícola, el control de alimentación de los animales que luego comemos y todo lo relacionado con las químicas y las farmacias. En cuando alguien da la voz de alarma de que “tal o cual” producto no es beneficioso para nuestra salud, aparece un estudio “serio” del cual se omite que está financiado por esas mismas empresas que se sitúan en el punto de mira en el que se nos dice que nuestra salud está totalmente a salvo. Nosotros hacemos ver que nos lo creemos y seguimos como si tal cosa.

Asistimos a guerras creadas en despachos en las que el aliado y el enemigo han sido armados y creados por las mismas fuerzas que luego van a defendernos del mal. ¿Ejemplos?, ¿es necesario?.

Cualquier alternativa a todo lo que maneja la rueda económica del sistema es silenciada a la espera de que su uso sea inevitable. De pronto nos dicen que ha llegado el momento de cambiar para proteger el planeta, y todos tan contentos. Recuerdo que hace muchísimos años que se descubrieron energías alternativas para mover la poderosísima industria automovilística y aquí seguimos, alimentando nuestros vehículos con energías fósiles que, no hace falta recordar, son las que mueven el mapa geopolítico y bélico mundial. Pero no os preocupéis, ya está más cerca el día en que nos dirán que el petróleo es lo peor y que debemos cambiar todos nuestros coches por decreto ley para contaminar menos (no os preocupéis, aún quedan unos cuantos años y unas cuantas guerras que librar para ello).

Podría seguir con miles de ejemplos, pero por hoy ya está bien. La información está ahí, la desinformación también.

¿Conspiranóico? Pues si, oiga. Tal vez no sea todo una caza de brujas, pero como dicen los gallegos, “haberlas haylas”, y están por todas partes.

Ale, ya me he quedado a gusto. Que tengáis una buena semana.


Joel Reyes

lunes, 20 de julio de 2015

LA MUERTE DEL ARTE

“¿Qué es el arte? Morirte de frío”.

Este juego de palabras cobra un nuevo significado en este tiempo. El frío del negocio mata el arte.

La semana pasada hablaba de la necesidad del ser humano de buscar aceptación. Aceptación para dar sentido a lo que somos y hacemos.

Ayer leía un artículo hablando sobre el mercado del arte. En tiempos de crisis se siguen batiendo records de ventas de obras y sigue siendo un negocio al alza. Vaya sorpresa, la crisis, como leí en alguna viñeta por ahí, es cosa de pobres.

El arte, en su más pura esencia, no es más que la expresión de las sensaciones y necesidades del artista, de su visión del mundo. Arte y sinceridad deben ir unidos, lo otro no es arte, es mercantilismo. Hoy en día arte y negocio caminan de la mano inexorablemente, y ahí es donde el arte muere un mucho.

El valor de una obra (da igual que sea pintura, danza, literatura, teatro, música, etc.) está en función de “su aceptación”, del valor que los demás le dan, de su éxito como sinónimo de cantidad de personas que lo consumen, no de su capacidad de transmisión o expresión.

Por supuesto, hablo en general, hay pequeños oasis en los que arte y reconocimiento caminan de la mano alejados del snobismo, el postureo y el negocio (¡pero cuanto cuesta dar con ellos!).

Leía que dentro del mundo de las grandes colecciones de arte, la calidad de un cuadro se mide en función de su precio, (¡oh!, ¡otra sorpresa!), ahora solo falta que me digan que esa gente no tiene ni idea de arte. Esta perogrullada es tan absurda como triste. Es una historia por todos conocida, pero que alguien me explique bajo que parámetros las obras de artistas que murieron en la más absoluta miseria y sin apenas ventas, baten ahora récords.


 Está claro que Van Gogh, como tantos otros, era un artista que entregó su vida al arte, arte que no fue entendido. Aún así él vivió por y para él hasta las últimas consecuencias. Ese es su valor, no el que los galeristas le han dado luego.

Creo que el arte, en su más pura esencia, solo puede vivir de espaldas al negocio, marginado en habitaciones, estudios y talleres. Cuando se enfrenta a juicio se desvirtúa. Lo malo es que el artista tiene la mala costumbre de necesitar comer todos los días y es en ese choque donde el arte empieza a morir.

Arte y negocio son como el agua y el aceite. Pueden convivir, pero nunca podrán mezclarse.

Bueno, como siempre, solo es mi opinión. Me ayuda verbalizar mis paranoias y escribirlas para visualizarlas.

Feliz semana.


Joel Reyes