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martes, 10 de enero de 2017

PASO A PASO

Mi cabeza es un polvorín. No hay quien la pare. Ayer caí rendido cuando apenas habían sonado las 11 de la noche. Demasiadas horas con la maquinaria al 200%. Hoy mis ojos se han abierto cuando la luz aún no iluminaba las calles.

A pesar de haber reducido mucho mi actividad en la red, que nadie crea que es síntoma de relajación, más bien al contrario. Tras el estrés de la campaña llega la época de las decisiones, los presupuestos, las ideas que vienen y van… y era necesario detener ese frente para centrarme en otros.

A la espera de mi próxima subida a Asturias para dar por finalizada la parte de grabación, estamos aprovechando estos días para cerrar las colaboraciones del disco e ir avanzando trabajo para tener bien atados los detalles y decisiones a tomar.

Ayer grabamos a una de las invitadas de honor de “Respira”. Como muchas veces he dicho en mis conciertos, la gira que realicé junto a Cristina Merino, “Ángeles y demonios”, ha sido de las experiencias artísticas más bonitas que he vivido a lo largo de mi carrera, y esa experiencia tenía que tener su reflejo en este trabajo. Hemos coescrito un tema titulado “Guerra y paz” en el que ambos hemos dado dos puntos de vista de una misma sensación, cada cual desde su prisma. Ayer grabamos la parte de su recitado. Va a ser muy bello. Doy fe.


Y esta tarde le toca el turno a Nadia Álvarez, con la que voy a compartir “Aprender de ti”, una bonita y sencilla canción que está alcanzando un punto precioso gracias a la colaboración de Nacho Mur y a la que Nadia le pondrá guinda.

Entretanto, estamos trabajando en diferentes frentes; diseño de portada, camiseta, la tarjeta USB que contendrá mi discografía al completo... a la vez toca pedir presupuestos, valorar los mismos e intentar que no se vaya nada de madre. Todo eso sin olvidar empezar a organizar fechas de conciertos de la gira de presentación, promoción, rodaje de videoclip, y temas burocráticos y de permisos.

Necesitaba soltar esto en un post para sentir que aligero el peso de mi cabeza. No pretendo, ni mucho menos, quejarme, tan solo compartir el camino, que en este momento me agobia un poco, tengo la sensación de no dar abasto y de que los plazos no se van cumpliendo. Haré todo lo posible para cumplir con lo que os he ido prometiendo desde el inicio de la travesía. No lo dudéis.

De momento toca seguir caminando, un paso, después el otro.

El “Respira” continúa su travesía, sin pausa, con algo de prisa a momentos. Que nadie se preocupe, todo va a ir bien.

Buenos días, por cierto.


Joel Reyes

viernes, 30 de diciembre de 2016

ENTRE TRABAJO Y RESPIROS

Buenos días. Aquí estoy de nuevo.

Como os dije al término de la campaña, necesitaba un poco de desconexión de las redes y de tanta saturación de información por mi parte. Es cierto que era lo que tocaba y que conseguimos el objetivo, pero no es menos cierto que, como dije antes de empezar la campaña, era la parte que peor llevaba y siempre acaba pasándome factura.

Ahora que he asimilado lo conseguido y me habéis vuelto a demostrar que seguís ahí y que dais valor a lo que hago es cuando más toca trabajar para estar a la altura de vuestra confianza. Tras unos días en Tarragona para disfrutar de mi familia y amigos estoy de regreso en Madrid. El pasado 28 de diciembre (no es broma) tenía una cita con el gran Nacho Mur, uno de los guitarristas jóvenes que, estoy seguro, va a marcar el camino en los próximos años. Tenía que cuadrar agenda con él, porque no es fácil pillarle libre. Tuve el honor de visitar su casa y disfrutar con todos sus “juguetes”. Como él bien me explicaba, le ha costado muchos años hacerse con un material “vintage” de ese que solo se encuentra hurgando en el mercado de segunda mano. Y doy fe que su equipo está lleno de joyas.

Grabó en el que será, sin duda, el tema más luminoso del disco, “Aprender de ti”, un tema que aún nadie ha escuchado porque me parece una de las joyas de la corona que quiero mantener en secreto hasta que salga “Respira”. Con más motivo, si cabe, porque será el que tendré el honor de compartir junto a Nadia Álvarez y os aseguro que va a quedar de 10. Hemos querido vestirlo con aires folk al más puro estilo del country americano. En una onda clásica que recuerda a esos grandes duetos en los que un hombre y una mujer cuentan su historia, cada uno desde su punto de vista.

Nacho eligió la mandolina, el banjo y el Weissenborn (ver foto) para colorear el tema y os aseguro que ha hecho un trabajo elegante y bien bonito. Sabe tocar y sabe trabajar el silencio y ese es un arte en la música que no todos saben entender. Un auténtico lujo. Por si fuera poco es un tipo humilde y sencillo, de esos con los que da gusto conversar y aprender. Una suerte tenerle como compañero.


Ya estamos también trabajando en la portada. Encontramos una idea (que a veces es lo más difícil) que nos gustó tanto al diseñador, como a Andrea Silván y a mi y estoy a la espera de las primera propuesta para dar visto bueno y continuar avanzando.

Como veis, tras la escala del día 25, continuamos travesía. A mediados de enero regreso a Asturias para finiquitar la parte de grabación y dejarlo todo listo para mezclas, pero en estos días irán ocurriendo cosas que os iré contando. Se siguen grabando algunas guitarras y por mi parte grabaré algunas voces y coros en casa junto a Álex y aprovecharemos para grabar más colaboraciones en el disco.

“Respira” sigue cogiendo forma y estoy deseando poder enseñaros más cosas.

Que tengáis una salida fantástica de este complicado 2016 y que el 2017 empiece con el mejor pie.

Vamos a hacer del que viene un gran año…

Besos y abrazos,


Joel Reyes

jueves, 17 de septiembre de 2015

TRENDING TOPIC

Vivimos en la era de la anécdota, la fotografía impactante, la noticia “trending topic”. Nos revolvemos y movilizamos a la voz de un click. Los medios de información se alimentan del morbo y dan prioridad a las noticias más comentadas por encima de las más importantes. Son los nuevos tiempos. Las noticias virales son mucho más rentables que las más trascendentales.

Una cruel zancadilla puede convertirnos en héroes y cambiar el curso de nuestros días. Una foto en la orilla de una playa nos convierte en símbolos. Cada día hay miles de noticias que nos remueven, sin embargo tan solo unas pocas trascienden a golpe de “Me gusta” o de “Compartir”.

Esto hace que muchos aprovechen para desvirtuar los mensajes que subyacen bajo el sensacionalismo.

Con la polémica, repetida año tras año, espero que por poco tiempo, del Toro de la Vega, hay quien aprovecha para decir que hay que defender más a las personas y no tanto a los animales. Creo, personalmente, que quien defiende la abolición de dicha “tradición” también defiende a las personas, defiende la evolución, la lógica, la racionalidad, el futuro de los niños de ese lugar, defiende una forma de ver la vida más respetuosa con su entorno, defiende un cambio de perspectiva, de horizonte. Quien se remueve al ver la foto de Aylan no lo hace solo por ese niño. Ese niño representa la crueldad de los conflictos, la soledad de las personas que tienen que huir de su país por razones totalmente ajenas a sus vidas, un país, que no hace tanto, fuimos nosotros.

Ante eso, llueven las opiniones de que en este país hay gente en condiciones calamitosas que no reciben tanta atención de los medios o ayuda del gobierno: CIERTO. Pero no podemos caer en ese reduccionismo.

No debemos hacer oídos sordos a lo que ocurre. Ni aquí ni fuera. Aquí la gente se moviliza por los desahucios, por personas con nombre y apellidos en situaciones límite. Se moviliza por el maltrato de género, por el paro, por la desigualdad, por los derechos de los menos favorecidos. El problema tal vez sea que está todo tan jodido que no damos abasto a tanta injusticia.


Cada cual tiene una boca y, por lo tanto, una opinión, también un culo y, por lo tanto, su propia mierda (perdón por lo escatológico). Cada cual puede indignarse o no por lo que quiera o simplemente mirarse el ombligo y seguir con el “ande yo caliente…” como eslogan. Es una opción, aunque, cómo he tratado de decir, todos estamos expuestos a ser esa anécdota compartida en Facebook, esa foto, ese “trending topic” que arrasa en las redes, ese símbolo o ese impacto.

Hay mucha gente que cuando le recriminas que tiren un papel al suelo, en la ciudad, el bosque o la playa, argumentan eso de “pero si está todo lleno de mierda”. Pues eso. Un papel menos, un muerto menos, un desahucio menos, un parado menos… cualquier cambio, por pequeño que sea, puede ser el principio de un cambio mayor.

Termino con una cita de Einstein que ya he utilizado en otras ocasiones:

“Loco es el que intenta obtener resultados diferentes haciendo lo mismo”


Joel Reyes

lunes, 24 de agosto de 2015

NOS ENGAÑAN

Si, caer en la conspiranoia en los tiempos que corren es bastante sencillo, lo reconozco y acepto, pero negar que nos engañan y que hacen con nosotros lo que quieren o prácticamente, es estar completamente ciego o no querer ver lo obvio. Que los medios de comunicación nos manipulan es algo que está ahí, a la vista de todos. Solo es necesario leer cualquier noticia en varios medios de comunicación y averiguar cual es la tendencia y los intereses políticos del medio en cuestión.

Por no hablar de la deshumanización que el mal uso de ciertas tecnologías está provocando en todos nosotros, pero ese es otro tema.

Que son los poderes fácticos y económicos los que dictan nuestros preceptos diarios es otra obviedad. Que la publicidad nos dice lo que tenemos que comprar para ser más “tal o cual cosa” está también ahí, en nuestras cajas tontas a diario.

¿Recordáis cuando, hace ya una buena pila de años, se recomendaba una tendencia natural hacia la energía solar y autoabastecimiento en pos de una forma más limpia de energía? Pues bien, las leyes de nuestro últimos gobiernos han ido “capando” esa tendencia hasta dificultar tremendamente el autoabastecimiento energético a través de placas solares. ¿A alguien le extraña cuando la mayoría de nuestros mandatarios y ministros acaban siendo consejeros de las empresas eléctricas que manejan el cotarro?, ¿hay que explicarlo más?.


Lo mismo ocurre con los pesticidas de uso agrícola, el control de alimentación de los animales que luego comemos y todo lo relacionado con las químicas y las farmacias. En cuando alguien da la voz de alarma de que “tal o cual” producto no es beneficioso para nuestra salud, aparece un estudio “serio” del cual se omite que está financiado por esas mismas empresas que se sitúan en el punto de mira en el que se nos dice que nuestra salud está totalmente a salvo. Nosotros hacemos ver que nos lo creemos y seguimos como si tal cosa.

Asistimos a guerras creadas en despachos en las que el aliado y el enemigo han sido armados y creados por las mismas fuerzas que luego van a defendernos del mal. ¿Ejemplos?, ¿es necesario?.

Cualquier alternativa a todo lo que maneja la rueda económica del sistema es silenciada a la espera de que su uso sea inevitable. De pronto nos dicen que ha llegado el momento de cambiar para proteger el planeta, y todos tan contentos. Recuerdo que hace muchísimos años que se descubrieron energías alternativas para mover la poderosísima industria automovilística y aquí seguimos, alimentando nuestros vehículos con energías fósiles que, no hace falta recordar, son las que mueven el mapa geopolítico y bélico mundial. Pero no os preocupéis, ya está más cerca el día en que nos dirán que el petróleo es lo peor y que debemos cambiar todos nuestros coches por decreto ley para contaminar menos (no os preocupéis, aún quedan unos cuantos años y unas cuantas guerras que librar para ello).

Podría seguir con miles de ejemplos, pero por hoy ya está bien. La información está ahí, la desinformación también.

¿Conspiranóico? Pues si, oiga. Tal vez no sea todo una caza de brujas, pero como dicen los gallegos, “haberlas haylas”, y están por todas partes.

Ale, ya me he quedado a gusto. Que tengáis una buena semana.


Joel Reyes

sábado, 1 de agosto de 2015

REVOLUTIONARY ROAD

Ayer, ya que que la lluvia no dio tregua y tuvimos que suspender el concierto, aproveché para disfrutar de una tranquila noche de peli y sofá mientras una tormenta eléctrica impresionante y una lluvia rabiosa descargaban en Reus.

Recordé una película que en su día me marcó y quise volver a verla. Hay mensajes tan rotundos que no está de más recordarlos de vez en cuando, aunque sean demoledores: REVOLUTIONARY ROAD.

La película está ambientada en los EEUU de los años 50, lo cual es importante para entender algunos de los planteamientos de la película. Pero creo que lo más interesante de ella es la esencia del mensaje que se transmite.

Los “protas” son Winslet y Di Caprio, es decir, el tándem de la edulcorada Titanic. Están tremendos los dos. O eso me parece a mi, que no soy crítico de cine y lo vivo según mi gusto y opinión.


La cinta nos habla de una pareja de clase media americana, joven, apuesta y con sueños y ambiciones. La vida y el paso del tiempo, o mejor, esa vida que se supone les hará feliz, empieza a pasarles factura y empiezan a recordar quienes fueron y donde están. Aún están a tiempo de cambiar cosas, pero hace falta quererlas cambiar de verdad.

A todo esto están sus amigos. Otras parejas similares que han decidido aceptar la situación y dejar pasar el tiempo de su vida “irremediablemente vacía”. Cuando la pareja protagonista decide dar un paso en pos de un cambio, todos temen. Se dan cuenta de que hay alternativas y ellos no son capaces de dar ese paso. Temen comprobar que no están en lo cierto, que su elección no es la mejor, la buena.

Las dudas se ciernen sobre todos. El miedo a comprobar que los sueños, a veces, pueden hacerse realidad, o al menos, que vale la pena ir a por ellos hace que muchos estén esperando el fracaso de los que arriesgan. “Solo los que arriesgan pueden ganar, pero si no se arriesga, no se fracasa” se dice en un momento de la película. Éxito y fracaso. Dos grandísimos mentirosos.

Hay un personaje, el hijo con problemas mentales de una de las parejas, que tiene uno de los diálogos más brillantes de la película. Es como esa voz interior que todos tenemos y que nos negamos a escuchar, esa voz que nos dice las verdades que no queremos oír, las verdades que tumban las estructuras que mantienen en pie el mundo que creemos que queremos.

Una película para reflexionar mucho acerca del lugar donde estamos y el lugar donde queremos estar. No hay que quedarse con las formas, sino con el fondo. Una película demoledora y llena de realidad, y, aunque nadie o casi nadie querrá verse reflejado en ninguna de los personajes, todos tenemos algo, nos guste o no, de alguno de ellos.

100% recomendable.


Joel Reyes